Quiero hacer un pequeño homenaje a un hombre, uno muy especial para mí; se trata de mi esposo quien en días pasados cumplió años.
Lo conocí hace quince años, el día que fui a audicionar para el Coro Sinfónico Nacional. Entre la gente, ví a un muchacho de amplia sonrisa, actitud inquieta y ojos preciosos; me crean o no, oí una voz dentro de mí que dijo: "es él", me pregunté: ¿será posible que ése sea el amor de mi vida?, encojerme de hombros fue mi respuesta. Por increíble que parezca, dos días después me propuso noviazgo y mi "afirmativa" respuesta fue: ¡diay! ¿por qué no?
Cuando lo conocí no estaba en busca de nadie, hacía unos cuatro meses había llegado a su final una relación de ocho años de noviazgo y no me sentía apurada, o al menos eso es lo que creo.
En fin, desde el comienzo ví en el hombre que hoy es mi esposo, que era alguien completamente diferente a todos los hombres que había conocido hasta aquel momento: espíritu rebelde, gusta de la música clásica, no hablo de Bob Marley, sino de Mozart, Beethoven, Bach, Vivaldi, Verdi, así como un gusto por lo auténtico, entre otras cosas. Aún así, me aventuraba a ser la novia de un perfecto desconocido.
Con el paso de los años, he ido conociendo a ese "perfecto desconocido"; las más de las veces, por medio de las peleas que son la consecuencia de las diferencias y otras por las batallas que libramos como frente unido; pero no dejo por fuera los bellos momentos compartidos en franca armonía.
Hoy quiero agradecer a Dios Padre por juntar nuestros caminos y permitirme conocer un maravilloso ser humano de quien he podido aprender el valor de aceptarme como la persona que soy, el valor de abrazar la vida en su completud. No es un santo, pero me gusta pensarlo así pues me acepta y sobrevive a mis defectos que son bien feos. Y, gracias a Dios Omnipotente, él es el hombre temeroso de Dios, amante de Su Voluntad, fiel a su familia, amoroso, hombre de trabajo tesonero con el que tanto había soñado desde niña.
Gracias mi amor por ser quien eres, pues con virtudes y defectos, eres justo quien Dios Padre había destinado para mí, para mi conversión, para mi realización...espero que yo sea la tuya. Te Amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario